Artesanía y diseño de la mano; hacía una nueva forma de consumo

Noviembre----2021

El antagonismo entre diseño industrial y artesanía ha sido una constante en los patrones de consumo después de la revolución industrial.

El diseño industrial busca la concepción de un producto funcional y estético que pueda producirse por miles o millones de unidades. Productos que, en un mercado global, son exactamente los mismos para personas de cualquier punto del planeta: electrodomésticos, teléfonos móviles, mobiliario, artículos textiles… son distribuidos a nivel global. Cualquier diferencia entre dos productos del mismo modelo y marca puede ser considerada una falta de calidad, por ejemplo, si adquirimos dos sillas y una es más alta que la otra pensaríamos que algo ha hecho mal el fabricante.

La artesanía por el contrario tiene una producción más manual, muchas veces trasmitida de generación en generación y emplea materiales locales. El artesano elabora sus productos a través de sus conocimientos y la indagación y búsqueda de procesos y tratamientos del material empleado. A menudo, por este componente manual, cada pieza artesanal es única. Al usar materiales autóctonos, el artesano activa la microeconomía del entorno y el desarrollo local.

En el diseño industrial el valor añadido del producto está relacionado con su funcionalidad, aunque el consumidor aprecia también su imagen. El valor del producto artesanal se basa en la función, pero también contiene un elemento más emocional y sensorial relacionado con la originalidad y personalidad de la pieza.

Un artesano, a menudo, concibe su trabajo como una filosofía de vida y sus procesos son más sostenibles.

Dos líneas opuestas en principio cuyas diferencias se están desdibujando en la actualidad debido a múltiples factores:

Los acontecimientos recientes de pandemia mundial han hecho reflexionar a los consumidores que se han vuelto más exigentes. El respeto al medioambiente es, cada vez más, uno de los motivos que influyen a la hora de la compra.

Frente a materiales lujosos, se valora cada vez más la artesanía por su cercanía y su componente emocional.

La exclusividad y la calidad de la artesanía esta cada vez más presente en una forma de consumo más exclusivo y detallista que convierte cada pieza casi en una obra de arte.

La sinergia entre diseño y artesanía se ha revelado como un tándem de éxito entre quien conoce el mercado y sus tendencias y quién domina la técnica y el material. Ambos aspectos de la mano consiguen hacer llegar a un público más amplio piezas que antes eran accesibles por muy pocas personas.

Pero, ¿cómo se lleva acabo esta colaboración entre diseño y artesanía?

Actualmente, es muy frecuente ver piezas industriales que incorporan algún elemento artesanal, es decir, productos que combinan ambas formas de producción. Esto puede dar lugar a una disminución de la capacidad productiva, pero se compensa con el valor añadido que se imprime al producto.

La inclusión de materiales nobles en todo tipo de productos es tendencia actualmente: tejidos elaborados con fibras naturales, el hierro, la madera, la piedra natural, el mimbre, la cerámica son utilizados cada vez en más ámbitos productivos. De esta manera, los productos son percibidos con una mayor calidad y diferenciación. A menudo, el consumidor se siente “involucrado emocionalmente” con ese objeto sólo por su carácter artesano.

Además, el uso de determinados procesos productivos industriales en la artesanía y el acceso a un mayor número de puntos de distribución hace más rentable y competitiva la labor artesanal sin perder su esencia y filosofía. Además, la estandarización del proceso de producción hace que se optimice el resultado final y la calidad del artículo final.

En resumen, la combinación de industria y artesanía industrial lleva a la creación de piezas con un alto valor y personalidad que se perciben como algo cálido y cercano y son muy apreciadas. El respecto al medioambiente y el desarrollo de economías locales permiten un modo de consumo más sostenible y justo, en oposición al consumo globalizado de las últimas décadas.

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